Los olores de la calle Águilas

En: Obradores

CARMEN DÍAZ IDIGORAS/DOMINGO DÍA 01 DE NOVIEMBRE DEL 2020

A dos cosas me huele la calle Águilas, la primera a azahar  cuando va a llegando marzo y la segunda, a un olor que recuerdo desde hace mucho tiempo cuando iba con mi madre al centro andando desde el barrio de Nervión, al pasar la plaza de Pilatos había un olor impresionante a dulces y pasteles, algo maravilloso cuando eres pequeña, a  la vuelta de esos paseos entrábamos a visitar el Sagrario, ella decía que era una parada obligatoria, sabía que después de esta parada entraríamos a comprar nuestros pasteles, solían ser unos rosquitas de anís que me parecían lo mejor que se podía comer.

Con el paso de los años la vida quiso que me mudara al barrio de San Esteban y resulta que la calle Águilas sigue siendo mi paso hacia el centro, vuelvo a entrar a visitar el Sagrario y si a la vuelta veo que está abierto entro y no lo dudo, vuelvo a comprar mis rosquitas de anís que tanto hemos disfrutamos en casa, es difícil elegir entre toda la variedad, pero al final siempre son ellas las que regresan conmigo a casa.

 

Carmen Díaz Idigoras